Tengo una mano chiquita que camina los dedos sobre la piel del fiel. Tengo un abrazo viejo y otro que empieza a envejecer.
Tengo un dolor carnal. Un carnaval.
Hoy vi vestido un hombre de niña aparecida. Veo niñas sin nombre esperando crecer.
Son sueños y fantasías; anécdotas sin pasión. Veo juegos de brazos. Un sueño pesado: camino por una calle que no reconozco, está sin asfaltar. En la esquina veo un Marcelo intentando llamar. Me refugio tras un árbol, no lo quiero ver. Marcelo va y viene mientras fuma, es mejor no verlo más. Sin embargo, está pegado a mi.
Recuerdo y culpa... ¿¡anoche soñé con él!?
jueves, 4 de diciembre de 2008
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