viernes, 31 de julio de 2009

Los sesenta olvidados

Recuerdo a los olvidados, vivo así.
Hace unos días me invitaron: la ronda empezó con un correo y ahora son sesenta los olvidados que van.
Yo no puedo ir, mis recuerdos no me dejan.
Hay historias de amor ocultas que, de estar ahí hoy, debería confesar y, la verdad, no puedo; no quiero ir.
Entonces yo era otro, yo no estaba, yo era yo pero no era yo.
Participé de todo: campamentos, clases, aulas, trabajos, fútbol, peleas.
Fui uno más sin ser yo, siendo cada día un poco menos yo.
Hoy escribí un correo para los sesenta olvidados.
Comencé escribiendo: la vida es implacable...
Y ahora, una a una llegan las respuestas y la confirmación de que, no todos pero algunos, todavía me recuerdan.
Y preguntan: ¿no vas?
Y yo pregunto: ¿a quién de mi recuerdan los olvidados?
Si supieran que entonces quise verlos desnudos vejándome.
Si supieran que entonces los seguí hasta el baño para verlos mear.
Si supieran que me enamoré de cada uno de los lindos y les escribí cuentos.
Si supieran que mentí tanto y tan bien para ser igual, ¿a quién recordarán mañana?

1 comentario:

Anónimo dijo...

Maravilloso.