viernes, 6 de febrero de 2009

Mi Parto

Parto en la noche en un boliche; un lugar.
Y después: seis son las manos que se tocan; tres se animan a tocar.
Uno soy yo, el que los toca; los otros son dos: un tal Marcos y un Gastón.
Desnudos, sus cuerpos, erizan mi cuerpo: la belleza de las líneas, geometría de Dios.
Uno va y viene entre los otros, el otro se queda, más mío, Gastón.
Danza en tres actos, metáfora del horno, prueba de calor.
Al final uno le dice al otro: Marcos, vamos, es lejos.
Se van.
Yo quedo, vibrante, mi cuerpo, desnudo, y Dios.

1 comentario:

Anónimo dijo...

Genial. te quedás atonito! A quién no le paso algo parecido? Lástima la figura de Dios omnipresente tan gastada. Pero la figura de la soledad caliente es fenomenal