Me gusta desvestir distraídos que no son gay; distraerlos desvestirlos, despacio, con bromas gastadas, quedando en mis manos el tesoro retórico del saber hacer decir.
En el descuido penetra mi arte, empuja la puerta, llega mi mano y continúa así:
Uno) Distrae el relato de mi sueño profundo, yo flotando en agua mansa mirando el cielo pasar.
Dos) Desviste mi zafra fértil, hombre dormido de pene pequeño jugando conmigo el juego de su confesión.
Es la historia del profesor honesto que hoy, hablando conmigo se dejo atrapar, y mañana deseará verme desnudo flotando en agua mansa mirando el cielo pasar; con él.
Es la historia de quien deseando tanto ese pene, evita tocar directo y en su lugar se dedica a hablar; soy yo.
viernes, 28 de agosto de 2009
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1 comentario:
Me encanto, sin duda
besoootes!
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