Ver al chico desde lejos, distante, difuso.
Ahora verlo a mi lado, en el colectivo. Verlo de reojo; ver su genital marcado en su jean.
Verlo que me ve y, sin mediar palabras, verlo bajarse el cierre; invitarme a tocarlo.
Sentados en los últimos asientos, meto mi mano en su bragueta y le aprieto el pene erecto. Me despierto exaltado...
Sueño mojado.
martes, 19 de mayo de 2009
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