Cierro los ojos, me dejo llevar.
Cierro los ojos y espero.
Lluvia en mi; agua que resbala.
Uno a uno se encadenan los sueños del día: pasas vos, entra él, vienen todos.
Mi mano acaricia mi cuerpo y su cuerpo. Soy yo con el que nunca podré tocar.
Soy yo conmigo tocando mi parte más tibia.
Soy fluido pendiente y testículos pequeños.
Son mis dedos tan amigos, tan gigantes; abrigo de mi pene.
Es mi sexo en diálogo con lo ausente; fantasía presente.
Comienzo suave y sigo vértigo, espasmos.
Al final te quedas vos, hasta el final, vos.
Sos siempre parecido a otro, por eso te quedas.
Te dejo plantado cerca, por detrás, y siento tus ojos lamer mi espalda amplia; admirable.
Potente ingresante ya estas acá, conmigo; adentro.
En mi mente, en mi mano.
Escurre el silencio contra la losa; densa palidez; gotas de almidón.
Mi semen.
miércoles, 6 de mayo de 2009
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