Una noche de arribo a la ciudad del mar.
Un viaje agobiante con mi vida agobiante; un bolso gigante: mi ropa.
Una búsqueda inútil. Un cansancio grupal.
Hambre y sed de vida; libertad sin paz.
Un miedo.
Un departamento tan chico: orina en la terraza por mi timidez.
En una cama, una mañana, entre las sábanas: erección que escapa al tajo de un boxer y un rostro hermoso sueña heterosexual.
Intimidad desnuda; fantástica.
Mis ojos.
Mi no vergüenza lívida.
No lo soñé, ¿lo imaginé?
Lo guardo celoso de todo mar.
miércoles, 6 de mayo de 2009
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario