Cuando me siento cómodo me siento con las piernas cruzadas.
Cuando tomo de más, suelto las manos y luzco mis anillos; y confieso obscenamente, verdades, tamaños, experiencias, saberes sexuales; héteros atentos, me ven.
Cuando me siento en una esquina, cómodo, me gritan ¡puto! ...así me gritaron una vez.
Cuando bajo del colectivo y camino los 70 metros hasta casa, escucho música, y a veces camino bailando de alegría caminando.
Cuando camino contento, cómodo, busco los ojos ajenos para decirle: vamos a casa, juntos, 70 metros.
Cuando pienso en todo esto, aparece.
Cuando me olvido, vuelve.
Cuando me golpeó, lloré...
...remera a rayas azul, corte a la cubana, un brazo imperfecto, una esquina propietaria, un pene erecto escondido en casa, un jean lavado, un par de años extraños, un caminito entre el portón y la entrada, un amigo herido, y él... tan cómodo él, sentado en la esquina justo en donde yo, ahora, espero el colectivo.
jueves, 5 de marzo de 2009
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1 comentario:
Me encantó el efecto logrado en la ruptura del régimen de concordancia verbal. "Cuando me golpeó, lloré..."
Besooooooooos!
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