jueves, 30 de abril de 2009

Un remise y enfrente hay un geriátrico

Madrugada, frío, mucho.
En la esquina de siempre, saboreando mi resaca, veo el auto, subo atrás; uno más gordo al volante, uno más lindo a la par.
Somos tres.
Es propuesta un desvío, antes de casa, yo me atrevo: digo que si.
Ellos son hermanos; el más gordo se baja, el más lindo continúa: es mi nuevo chofer.
Volvemos a la ruta.
Insinúo sexo, descarriado y peligroso; oscuro el mundo: insinúo felación.
Sonríe, sonrío, conversación letal.
Él se arriesga, él se atreve, ya es si.
Me aclara, me jura, me perjura: yo no soy como vos.
No importa, ya es si.
Excitado como nunca, erecta mi alma, lo termino de empujar.
Él insiste: yo no soy como vos; yo insisto: dejame ver, dejame tocar.
- ¿Te pasas a mi asiento? (yo, diciendo).
- Voy para allá (él, sin decir).
Me explica que no es, lo disfruto, acaba en mi boca, vuelta a empezar.
Me explica que no es, lo disfruto, acaba en mi boca, de nuevo, vuelta a empezar.
Me explica que no es, lo disfruto, acaba en mi boca, no quiero más.
Es de día.
Enfrente hay un geriátrico.
Pene delgado, 4 x 16.
Hubo un llanto, una historia; mi consuelo, lo recuerdo: ya se fue.

viernes, 3 de abril de 2009

El Elástico


Yo sólo quería jugar al elástico, con ellas.
Una señorita de punta en blanco me cuidaba: Miriam; una histérica.

Miriam me agarraba del brazo y me cuidaba, de más. Me decía: “si quieres quédate en el aula”.
Yo sólo quería jugar al elástico, con ellas.
Las observaba desde lejos, al sol del recreo, con las manos abrazadas por el frío.
Las miraba con celo, envidioso por ser ellas lo que yo no: una nena jugando al elástico; tan posible juego de nenas; tan prohibido juego para mi.
Creo que entonces me volví triste tan el que soy, a veces.
Creo que por eso hoy juego tanto a lo que no puedo, el elástico, vital, del tiempo, de hombres bajo la colcha, de besos violentos pidiendo ser brotes de locura violenta.
Ayer, en el recreo, celoso, las miré y las odié, tan felices, honesto su género, dueñas de mi deseo por poder lo que yo no tengo, por tener lo que yo no puedo: un juego, el elástico.

Tan el que soy, a veces, hoy, no las deseo.